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Ciclo

 

Solo con el control en todas las fases de la cría, el engorde y la elaboración del ibérico, podemos alcanzar la excelencia en nuestros productos, un proceso lento y artesanal que requiere de pasión, maestría y tiempo. 

Motivados por nuestro amor a la cultura del Ibérico, trabajamos y comprobamos todo el proceso:


Lechones
 
Lechones

Todas las madres y padres seleccionados provienen exclusivamente de nuestras ganaderías y están inscritos en el Libro Genealógico para la Raza Porcina Ibérica.

Crianza
 
Crianza

Todos nuestros cerdos crecen libremente y de una forma natural, complementamos su alimentación silvestre en el campo con cereales de cultivos propios y de calidad, en una importante etapa en la que desarrollarán su estructura muscular y ósea.

Engorde
 
Engorde

En esta fase final, LA MONTANERA, nuestros cerdos ibéricos 100% se alimentan de bellotas e hierbas, llegando a comer entre 8 y 12 kg de frutos diarios. Nuestras dehesas forman un ecosistema único en el mundo, donde las encinas son las responsables de producir el fruto más preciado para el remate y engorde de nuestros ibéricos, LA BELLOTA

Nuestros cerdos engordan en torno al 40% de su peso final en dicha fase de montanera (reponen aproximadamente 60 kilos de peso vivo).

Elaboración y Curación
 
Elaboración y Curación

Nuestros cerdos ibéricos 100% disfrutan de una larga vida de entre 18 a 24 meses en campo libre, con los más altos estándares de bienestar, ecología y sostenibilidad animal. La elaboración y curación de nuestros productos ibéricos está supervisada minuciosamente por nuestros técnicos cualificados controlando la ventilación, temperatura y humedad. 

En nuestras bodegas naturales, la curación de nuestros productos se lleva de manera lenta, llegando a alcanzar nuestros jamones su punto óptimo de curación transcurridos hasta los 4 años según pesos de las piezas. Solo con esta paciente espera se consigue el resultado en aroma, sabor y textura de un excelente ibérico.