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Producto

 

El control absoluto del ciclo de crianza y elaborados trazan en nuestros productos, un singular sabor y aromas únicos e inigualables con un carácter propio. Nuestro mejor referente es el jamón ibérico 100% de bellota, el aspecto de cada loncha, con magro rojo intenso causado por una alta tasa de mioglobina y una grasa blanca o rosácea que debe amarillear en sus bordes debido a su lento proceso de maduración, de hasta cuatro años y  su intenso brillo ocasionado por el alto porcentaje de oleico, es obtenido durante la montanera y este será también un hecho diferencial en su calidad nutricional y en los aspectos que le confieren la calificación de un extraordinario alimento altamente saludable.


Salud

El jamón ibérico, plato estrella en la gastronomía mediterránea, debería formar parte de una dieta variada y equilibrada en todas las edades. Es uno de los alimentos más completos que podemos incluir en nuestra dieta ya que contiene muchos de los nutrientes necesarios para nuestro organismo y que aportan grandes beneficios al mismo.

Los puntos blancos que se crean en el jamón durante la maduración, son cristales de tirosina que es un aminoácido presente en los alimentos con alto valor proteico y que es importante en la síntesis de neurotransmisores como la dopamina que interviene en nuestro estado de ánimo, motivación y capacidad de decisión.

Muchas de las propiedades nutricionales del jamón ibérico son aportadas en la fase de engorde: LA MONTANERA, frutos e hierbas alimentan los cerdos ibéricos en nuestras dehesas. Esta alimentación en libertad le confiere unas propiedades que se manifiestan tanto en su sabor como en muchos de los valores nutricionales que aporta.

La hierba y pasto de la dehesa y el mantenido ejercicio aeróbico que llevan a cabo. Todo ello le otorgan en relación a las grasas propiedades parecidas al aceite de oliva que al ser de carácter monoinsaturado le confiere con un efecto beneficiosos sobre el colesterol, propiciando un incremento del “colesterol bueno” (HDL) y reduciendo los niveles de colesterol “malo” (LDL).

El jamón ibérico es uno de los alimentos de mayor contenido proteico que existe, alrededor de un 30%. aporta vitaminas del grupo B, de manera concreta, B1, B6, B12 y ácido fólico que son importantes en el crecimiento, funcionamiento y maduración del sistema nervioso entre otras cosas. También es rico en vitamina E que junto al  zinc y el selenio le confieren propiedades antioxidantes y determinan su más que justificada inclusión en los tratamientos antienvejecimiento. 

Aporta minerales como calcio; esencial en el crecimiento y maduración del esqueleto, hierro; fundamental en la formación de células de la sangre y la oxigenación del organismo, zinc; antioxidante e importante en la función cerebral y en la memoria, magnesio; junto con el calcio pieza fundamental en el sistema musculoesquelético, fósforo; también junto al calcio básico en el sistema óseo y en la memoria, selenio; antioxidante y mineral importante en el desarrollo cognitivo y la memoria, potasio; fundamental en el equilibrio fisiológico del organismo y en la función cerebral y cognitiva y sodio; en sus justas dosis necesario para el mantenimiento y equilibrio de presión osmótica de la sangre y de la presión arterial.